En una reciente entrevista publicada por Revista ProActivo , Iván Salas comparte su visión sobre la transformación que está viviendo el sector aurífero peruano, en un contexto donde la exigencia por mayor transparencia y trazabilidad redefine las reglas del mercado. Hoy, el valor del oro ya no depende únicamente de su cotización internacional, sino de algo mucho más poderoso: la confianza en su origen.
En un entorno donde compradores, refinerías y entidades financieras exigen cada vez más transparencia, la trazabilidad se ha convertido en un requisito clave para acceder a mercados internacionales. En este contexto, la minería artesanal y de pequeña escala tiene una gran oportunidad: integrarse a cadenas de valor más formales, sostenibles y competitivas.
Además, actores como las plantas procesadoras están tomando un rol central, asegurando control, documentación y cumplimiento en toda la cadena. El futuro del oro peruano no solo será dorado por su precio, sino por la confianza que inspire al mundo.
«Lejos de ser un costo adicional, avanzar en certificación y trazabilidad es una inversión de largo plazo. Permite ordenar la operación, reducir riesgos y generar mayor valor para los mineros y para el país» – Ivan Salas